Diseño sostenible: Human-centered Design y Eco-centered Design

Cuando pienso en el diseño sostenible, miro atrás, a sociedades anteriores a la nuestra, y me embarga una emoción agridulce.

Dulce porque pienso en lo que hemos avanzado, en el salto casi estratosférico que hemos dado como especie desde que la tecnología entró en nuestras vidas.

Y amarga porque pienso en lo que hemos perdido como especie. Hemos perdido el respeto y la conciencia de que hay algo por encima de nosotros que nos permite pisar fuerte, avanzar y que nos brinda todo lo que hemos necesitado para llegar a donde estamos. Hablo de la madre tierra, de la naturaleza, de este medio finito al que le robamos sin remordimiento todo lo necesario para obtener nuestros beneficios pensando, además, que es infinito.

La sociedad moderna y su autorretrato antropocentrista.

Si de algún calificativo puedo tildar a nuestra especie, es de antropocéntrica. Nos cuesta mucho pensar en aquello que no es humano. Tenemos la errónea idea de que nosotros estamos aquí antes que nada y que por ser una especie intelectualmente superior a cualquier otra nos da el poder de hacer y deshacer a nuestro antojo, sin atender ni entender las consecuencias que podamos causar en las demás y, en definitiva, en el medio ambiente.

Y conforme hemos ido avanzando como sociedad, hemos ido agrandando ese antropocentrismo.

2019: año de tres tipos de personas y empresas.

Este pasado año ha servido para retratar a tres tipos de personas y empresas en lo que a consumismo y sostenibilidad se refiere:

  • Aquellas que, directamente, miran a un lado o bien no son conscientes del impacto medioambiental que tienen las acciones de la cultura del consumo sin pensar en sostenibilidad. No miran más allá de su propio beneficio, de los números y de los objetivos. Creen que el cambio climático es una exageración o una inventiva que solo propone frenar el crecimiento económico mundial. Los mismos que tratan a la naturaleza como una fuente de capital.
  • Por el otro lado, hay algunas que sí, se preocupan por el medio ambiente y la sostenibilidad, pero no los abrazan con la fuerza necesaria. Dentro de este grupo los hay que, incluso, lo usan como un elemento de marketing más para generar beneficio, crear un valor ecológico férreo y ligado a su imagen o marca.
  • Y, por último, están los que sí apuestan completa y convencidamente por estos valores y esta necesidad real. Aquellas personas y empresas que incluyen en sus ecuaciones, estrategias y modelos de negocio al gran ecosistema que nos recoge y nos brinda todo lo que necesitamos para progresar.

La perspectiva del diseño sostenible.

La premisa y perspectiva con la que las empresas y las personas debemos partir no es la de “tengo que gastar más para ser ecológico”. Más bien, es la de “ganaré menos para ser verdaderamente ecológico”.

Se trata de un cambio en las mentes organizacionales y humanas tan importante como difícil, pero que sin duda es necesaria en los tiempos que corren. Por ejemplo, grandes compañías de energía, petróleo y gas no son conscientes de que no se trata de dedicar parte del presupuesto a ser ecológicos, sino que ese presupuesto se consiga habiendo pensado previamente, entre otras cosas, en el ecosistema.

El diseño sostenible se basa en el engranaje que forman la ecología, la economía y las personas o sociedades. ¿De verdad no hay manera de encontrar un hueco a este sistema en nuestros modelos de negocio? ¿De qué sirve pensar más en los aspectos económicos cuando estamos dañando lo que sustenta a todo? La piedra angular de todo es la ecología. Sin contenedor, no hay contenido.

El diseño sostenible es la suma de Human-centered Design y Eco-centered Design
El diseño sostenible es un marco del diseño que engloba principios económicos, sociales y ecológicos.

¿Human-centered Design vs Eco-centered Design?

No. No son excluyentes. De hecho, se debe diseñar pensando por y para las personas, pero sin dejar muy alejado del centro a la ecología. Quizás no deberíamos obsesionarnos tanto con poner al usuario o las personas en el centro, y dejarles un poco más semi-céntricos, dándole una gran fuerza a la ecología. Es un momento histórico que lo precisa, de eso no hay duda.

Abanderar ciegamente hoy en día el enfoque Human-centered Design carece de sentido y de visión de futuro. Estaríamos pensando en el mismo marco de diseño que nos trajo a este punto. El mismo que nos terminó de desconectar del ecosistema que nos sustenta. Quizás deberíamos pensar igualitariamente y añadir el enfoque Eco-centered Design y acercarnos al diseño sostenible.

Por ello, los diseñadores tenemos un papel crucial que empieza con los primeros pensamientos de diseño en el proceso de desarrollo y se extiende a la evaluación del producto o servicio final y el análisis del feedback de los usuarios. En cada punto de la experiencia del usuario, debe haberse considerado la sostenibilidad. Aunque no solo es cosa de diseñadores. Lectores de negocio y de tecnología, cuestionaos: ¿qué grado de consideración de diseño sostenible tuvo vuestro último producto o servicio? ¿Podría haber tenido mayor presencia la ecología en vuestras decisiones?

Este mensaje ya va teniendo su eco. El actor Joaquín Phoenix, tras ganar el Óscar a Mejor actor en los Premios Óscar 2020, pronunció unas palabras en su discurso haciendo referencia a justo lo que comento en este artículo (además de otros puntos más que interesantes): a cómo hemos olvidado a la naturaleza y a cómo nos hemos desconectado de ella, pensándonos seres superiores.

El actor Joaquín Phoenix en la entrega de los Oscar 2020.

Diseño estratégico como llave.

Puede que la idea de primar a la ecología en ese engranaje de tres a día de hoy esté más cerca de la utopía que de la realidad, pero no significa que no podamos actuar y plantar esta semilla donde debe crecer: en las raíces de las empresas y de las personas.

Para ello, el diseño estratégico puede auparnos y crear un robusto puente para llegar a implantar un pensamiento de diseño sostenible. Es un marco de trabajo que garantiza una férrea y argumentativa justificación de las decisiones que se tomen al crear productos y servicios. Cuando pensemos en las decisiones desde el propósito, nos permitirá reducir las funciones y las formas de nuestros productos o servicios a lo esencialmente necesario.

El diseño estratégico y el diseño sostenible tienen un gran elemento común: el futuro. Con él, nos acercaremos a la idea de la sostenibilidad de satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las de futuras generaciones basándonos en un desarrollo 360 a lo largo del tiempo y del espacio.


Nuestro aporte a la Comunidad Kristala.

En esta ocasión, nuestro aporte es una persona que en los últimos años está enseñándonos y haciéndonos ver mucho acerca del papel tan crucial que tenemos los diseñadores en el cambio que debe ocurrir y en la concienciación sobre la sostenibilidad.

Nicola Cerantola es un speaker e investigador focalizado en la economía circular y en el diseño sostenible. Es verdaderamente una inspiración y un referente en la redefinición de cómo deberíamos explotar los recursos de nuestro planeta y en la estrategia de preparación para el futuro cercano. Os dejo una charla que realizó hace unos años donde habla de sostenibilidad y economía circular, pero seguro que cualquier vídeo de él os parece de interés.


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